El Evangelio de Juan se distingue entre los cuatro evangelios canónicos en un aspecto interesante: se refiere a un discípulo como "el discípulo amado" o "a quien Jesús amaba". Aunque nunca se menciona explícitamente su nombre, la tradición y el contexto indican que se trata del apóstol Juan, autor de este Evangelio.
Este "discípulo amado" aparece en situaciones clave de la vida de Jesús. Algunos pasajes fundamentales son:
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En la Última Cena:
"El discípulo a quien Jesús amaba estaba sentado a la mesa a su lado." (Juan 13:23, NTV) -
Al pie de la cruz:
"Cuando Jesús vio a su madre al lado del discípulo que él amaba, le dijo: "Apreciada mujer, aquí tienes a tu hijo". Y al discípulo le dijo: "Aquí tienes a tu madre". Y desde entonces ese discípulo la llevó a vivir a su casa." (Juan 19:26-27, NTV) -
En la tumba vacía:
"María Magdalena corrió y encontró a Simón Pedro y al otro discípulo, a quien Jesús amaba. Les dijo: "¡Sacaron del sepulcro el cuerpo del Señor y no sabemos dónde lo pusieron!" Pedro y el otro discípulo se dirigieron al sepulcro." (Juan 20:2-3, NTV) -
Cuando Jesús resucitado aparece a sus discípulos:
"Entonces el discípulo a quien Jesús amaba le dijo a Pedro: "¡Es el Señor!" Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se puso la tunica, porque se la había quitado para trabajar, se tiró al agua y se dirigió hacia la orilla." (Juan 21:7, NTV) -
El destino de Juan y su testimonio:
"Pedro se dio vuelta y vio que, detrás de ellos, estaba el discípulo a quien Jesús amaba, el que se había inclinado hacia Jesús durante la cena para preguntarle: «Señor, ¿quién va a traicionarte?». Pedro preguntó: "Señor, ¿qué va a pasar con él?" Jesús contestó: "Si quiero que él permanezca vivo hasta que yo regrese, ¿qué tiene que ver contigo? En cuanto a ti, sígueme". Por eso corrió entre la comunidad de creyentes el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero eso no fue lo que Jesús dijo. Solo dijo: "Si quiero que él permanezca vivo hasta que yo regrese, ¿qué tiene que ver contigo?" (Juan 21:20-23, NTV)
Reflexión: El Amor de Jesús y Nuestra Relación con Él
Es significativo que Juan, en su Evangelio, se refiera a sí mismo como "el discípulo amado". No porque Jesús no amara a los demás, sino porque Juan había comprendido profundamente el amor de Cristo. Esto nos lleva a reflexionar:
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Jesús nos ama a todos:
"Yo los he amado a ustedes tanto como el Padre me ha amado a mí. Permanezcan en mi amor." (Juan 15:9, NTV) -
Podemos tener una relación especial con Jesús, como Juan:
"Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando." (Juan 15:14, NTV) -
El amor de Jesús transforma nuestra vida:
"Los que aceptan mis mandamientos y los obedecen son los que me aman. Y porque me aman, mi Padre los amará a ellos. Y yo los amaré y me daré a conocer a cada uno de ellos." (Juan 14:21, NTV)
Juan nos muestra que podemos vivir conscientes del amor de Jesús y responder a él con fidelidad y obediencia. ¿Podemos decir hoy que somos "discípulos amados" y que vivimos como tales?
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